Va por ti, Madiba

Va por ti, Madiba

13 de diciembre del 2013

@ManuelMairal

Gracias a los avances tecnol贸gicos, hoy en d铆a vivimos en la era de la comunicaci贸n. Hoy en d铆a, cuando estalla un conflicto internacional, se produce una crisis diplom谩tica, o muere un famoso, la noticia tarda minutos, quiz谩s segundos, en dar la vuelta al mundo. Esta expresi贸n tiene su m谩ximo apogeo en la eclosi贸n de las redes sociales.

Especialmente, cuando muere un famoso, las muestras de condolencias se desatan en la red como fuego sobre hilo de p贸lvora. Algo que no deja de ser parad贸jico, puesto que a veces uno escucha que ha fallecido un t铆o segundo, o la madre del vecino, y apenas nos afecta, si acaso un mero 鈥渧aya por dios鈥, pero, si es el actor de turno el que fallece, parece que nos duele m谩s que a la propia familia del fallecido.

No obstante, hay veces que hay que hacer excepci贸n y rendirse a la grandeza de personajes ilustres. El pasado jueves, las redes sociales eran colapsadas por muestras de condolencia y p茅same hacia el ex presidente sudafricano Nelson Mandela, fallecido despu茅s de meses en estado cr铆tico.

驴Va realmente a cambiar nuestra vida, nuestro d铆a a d铆a, que Mandela se haya ido? Es evidente que no, pero uno no puede evitar rendirse a la grandeza de una de las mayores figuras del siglo XX. Madiba, como era llamado en su tribu de origen, pas贸 veintisiete a帽os en prisi贸n, cumpliendo una cadena perpetua que no lleg贸 a completar, por luchar contra el apartheid racista. Cuando sali贸 de prisi贸n, lejos de buscar revancha, busc贸 la unificaci贸n de su pa铆s para curarlo de las heridas de la segregaci贸n racial y del odio. Durante su toma de posesi贸n como mandatario, no tuvo reparos en entonar el Afrikaans del apartheid. Se moviliz贸 cientos de kil贸metros para tomar el t茅 con la viuda del primer ministro que estaba en el poder cuando 茅l fue encarcelado, Hendrik Verwoerd; organiz贸 un banquete para conmemorar la jubilaci贸n de Niels Barnarnd, jefe de los servicios secretos del apartheid e invit贸 a almorzar a Percy Yutar, procurador del proceso que lo mand贸 al penal de Robben Island. En resumidas cuentas, hablamos de alguien que pasa veintisiete a帽os en prisi贸n por defender la igualdad y que, al salir de 茅sta, perdona a sus carceleros.

Al llegar a la presidencia de Sud谩frica en 1994, convirti茅ndose en el primer presidente negro de Sud谩frica justo un a帽o despu茅s de ganar el premio Nobel de la Paz, supo ver el potencial del deporte como s铆mbolo para unificar a una naci贸n dividida por dos razas, lo que conllev贸 a la celebraci贸n de la copa del mundo de rugby de 1995, campeonato que terminar铆a llev谩ndose la propia Sud谩frica. Esta visi贸n del significado del deporte acabar铆a alcanzando su culmen con la celebraci贸n de la copa del mundo de f煤tbol de 2010 en Sud谩frica, evento de grato recuerdo para los espa帽oles.

No deja de ser significativo que los Estados Unidos (s铆, esos que invadieron Irak en busca de unas armas de destrucci贸n masiva inexistentes) lo tuvieran en su lista de posibles terroristas hasta 2008. Y es una pena que su familia no siguiera su ejemplo y se hayan enzarzado en luchas judiciales en los 煤ltimos a帽os por repartir su herencia y comercializar con su imagen. El hombre que logr贸 unificar a un pa铆s dividido, no fue capaz de lograr unir a su propia familia.

En definidas cuentas, resulta absurdo el mitificar y ensalzar a ciertas personas que han podido aportar su granito de arena al mundo de la cultura o el espect谩culo cuando mueren, muchas veces cuando se hace por quedar bien y cuando no nos importa que se nos muera el vecino o el t铆o segundo de turno, pero siempre es bueno ver el reconocimiento ecu谩nime y global hacia una figura como la de Nelson Mandela. A un servidor siempre le gust贸 mucho la pel铆cula 鈥淟a lista de Schindler鈥, pel铆cula que versa sobre un empresario alem谩n que, a escondidas del r茅gimen nazi, salv贸 las vidas de unos mil doscientos jud铆os al contratarlos en su f谩brica y ayudarlos a salir de su pa铆s. El mensaje global es que, aunque el mundo sea una mierda, por cada Hitler, Musolini, o Stalin, siempre habr谩 un Schindler, un Gandhi o un Nelson Mandela para inspirarnos. Inspira tanto su esp铆ritu que, en el funeral del propio Mandela dio la vuelta al mundo una imagen nunca antes vista: un presidente de Estados Unidos (Barack Obama) y uno de Cuba (Ra煤l Castro) d谩ndose la mano con afectividad en p煤blico.

P.D: Va por ti, Madiba. Descansa en Paz. Te lo has ganado.

Manuel.
Twitter @ManuelMairal

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