REGIMENES PATROMONIALES

04 de junio del 2017

LOS REGIMENES PATRIMONIALES DEL MATRIMONIO EN EL SALVADOR
LOS REGIMES PATRIMONIALES DEL MATRIMONIO EN EL SALVADOR

INTRODUCCI√ďN:
Creemos conveniente desarrollar el tema de los Reg√≠menes Patrimoniales del Matrimonio seg√ļn la legislaci√≥n de nuestro pa√≠s y el Derecho Internacional Privado, ya que la informaci√≥n te√≥rica tanto doctrinaria como jurisprudencial con que se cuenta es insuficiente para abordar tan importante tema econ√≥mico para la familia y para los c√≥nyuges.
Las migraciones que caracterizan a nuestros pueblos latinoamericanos por sus diferentes problemas sociales y económicos, así como por efecto de la globalización mundial de la economía, es necesario definir los efectos jurídicos-patrimoniales de nacionales que contraen matrimonio en El Salvador, que lo hacen en otros países para que tenga efecto jurídico en El Salvador o de extranjeros que se casan en nuestro país, o se casan en otro país y establecen su domicilio conyugal en El Salvador. Como veremos, las consecuencias jurídicas son diversas.
No es extra√Īo que en nuestros pa√≠s tengamos personas de diversas nacionalidades como hondure√Īos, paname√Īos, cubanos, brasile√Īos, estadounidenses, canadienses, venezolanos, mexicanos, que se hayan casado en sus respectivos pa√≠ses con personas de su misma nacionalidad, o con salvadore√Īos aqu√≠ en el pa√≠s o en otros pa√≠ses y han establecido su domicilio en El Salvador.
DEFINICI√ďN:
El art√≠culo 40 del C√≥digo de Familia nos brinda la definici√≥n legal de lo que debemos entender por R√©gimen Patrimonial del Matrimonio: ‚ÄúLas normas que regulan las relaciones econ√≥micas de los c√≥nyuges entre s√≠ y con terceros, constituyen el r√©gimen patrimonial del matrimonio.‚ÄĚ
Por su parte, el artículo 41 del mismo cuerpo legal tipifica tres Regímenes Patrimoniales del Matrimonio, los cuales son, en su orden de tratamiento legal, el de Separación de Bienes, el de Participación en las Ganancias y el de Comunidad Diferida.
√Čstas normas que regulan las relaciones econ√≥micas de los c√≥nyuges entre s√≠ y con terceros, que constituyen el r√©gimen patrimonial del matrimonio, le llamaremos en lo sucesivo, ‚Äúel Contrato Matrimonial‚ÄĚ.
En principio, debemos distinguir el acto matrimonial del contrato matrimonial. El acto matrimonial es la expresión o manifestación bilateral de voluntad expresada por dos personas, que pretenden vincularse en matrimonio, constituyendo una comunidad de vida y asumiendo los deberes-derechos que impone la ley, para formar una familia.
Los efectos inmediatos del acto matrimonial son de índole moral, legal, cultural, social.
Ciertamente, por poseer un patrimonio cada uno de los cónyuges, a la ley le interesa regular los aspectos económicos que en lo sucesivo se irán creando al interior del matrimonio, independientemente de las cargas económicas que le son propias a una familia.
ASPECTOS DE DERECHO INTERNO EN CASO DE NACIONALES:
Si dos salvadore√Īos domiciliados en el pa√≠s pretenden contraer matrimonio y re√ļnen las condiciones exigidas por la ley, al Procurador General de la Rep√ļblica, el Notario o el Alcalde Municipal, los Gobernadores Pol√≠ticos Departamentales y los Procuradores Auxiliares Departamentales competentes en sus √°mbitos territoriales de actuaci√≥n; proceder√°n a la recepci√≥n de la Solicitud del Matrimonio y requerir√° los documentos indispensables para la formaci√≥n del expediente matrimonial.
Por ley, el Notario o el Alcalde Municipal deben documentar la intenci√≥n de contraer matrimonio por medio de un documento al cual se le denomina ‚ÄúActa Prematrimonial‚ÄĚ.
Reza el artículo 21 de nuestro Código de Familia, que las personas que pretendan contraer matrimonio lo manifestarán al funcionario autorizado, quien previa lectura de varias disposiciones legales del Código les recibirá en acta, declaración jurada sobre su intención de contraerlo y que no tienen impedimentos legales ni están sujetos a prohibición alguna.
En dicha acta, entre otras informaciones, se consignará el régimen patrimonial si ya lo hubieren acordado.
Este es el primer momento en el cual el funcionario autorizado está en la obligación de comunicar a los novios las consecuencias jurídicas del Régimen Patrimonial del Matrimonio, y la consecuencia legal de que no se pronuncien expresamente sobre uno, operando de pleno Derecho, por su carácter supletorio, el de Comunidad Diferida.
Deseamos poner énfasis, de que si los novios nada dijeron en el Acta Prematrimonial, todavía tienen la oportunidad de comunicárselo al Funcionario autorizante hasta antes de la celebración del matrimonio.
De todo lo actuado al momento de la celebraci√≥n del matrimonio, el Funcionario autorizante lo consigna en el Libro de Actas Matrimoniales o en la Escritura P√ļblica que formalizar√° el notario, instrumento que deber√°n firmarse por los c√≥nyuges, los testigos, el funcionario autorizante y el secretario nombrado.
En ese instrumento matrimonial se hará constar el régimen patrimonial que se hubiere acordado o a falta de acuerdo sobre el mismo, el que se aplicará como supletorio.
Es muy importante y deseamos poner mucho énfasis en la necesidad de que a falta de acuerdo sobre el mismo, es el Funcionario autorizante quien consigna en el instrumento matrimonial, que los cónyuges quedan vinculados al Régimen Patrimonial de Comunidad Diferida, por ser ese el Régimen Patrimonial Supletorio en caso de silencio de los cónyuges.
El art√≠culo 42 del C√≥digo de Familia establece la necesidad a los c√≥nyuges de pronunciarse sobre un R√©gimen Patrimonial: ‚ÄúLos contrayentes, antes de la celebraci√≥n del matrimonio, podr√°n optan por cualesquiera de los reg√≠menes patrimoniales mencionadas en el art√≠culo anterior o formular otro distinto que no contrari√© las disposiciones del presente C√≥digo. Si no lo hicieren, quedar√°n sujetos al de comunidad diferida.‚ÄĚ
Al inscribirse el instrumento matrimonial en el Registro del Estado Familiar del lugar de celebraci√≥n del matrimonio, inmediatamente se inscribe en R√©gimen Patrimonial del Matrimonio en el Registro P√ļblico de Reg√≠menes Patrimoniales del Matrimonio.
El documento que nace posteriormente a la celebración del matrimonio y que expedirá el Registro del Estado Familiar será la Certificación de la Partida de Matrimonio, en la cual entre otra información, contendrá el Régimen Patrimonial del Matrimonio, expresando cuál es el Régimen Patrimonial adoptado por los cónyuges.
Debemos aclarar, que se incurre en un error interpretativo de la ley y de su aplicación, cuando el Funcionario autorizante no consigna en el instrumento matrimonial el Régimen Patrimonial, ya sea el acordado por los cónyuges o el supletorio de Comunidad Diferida.
Si en la Partida de Matrimonio no se consigna la clase del Régimen Patrimonial del Matrimonio, es una omisión que debe corregirse; es decir, que por no haberse consignado expresamente cuál es el Régimen Patrimonial del Matrimonio debemos entender que opera el supletorio que es el de Comunidad Diferida. Habrá que rectificar la Partida de Matrimonio para insertar el Régimen Patrimonial adecuado.

EL CASO DE SALVADORE√ĎOS QUE SE CASAN EN EL EXTRANJERO ANTE AUTORIDAD SALVADORE√ĎA Y EST√ĀN DOMICILIADOS EN EL SALVADOR:
Los salvadore√Īos pueden contraer matrimonio en el extranjero, ante los Jefes Diplom√°ticos o Agentes Consulares en las distintas Embajadas o Consulados de El Salvador en el mundo.
Las reglas jur√≠dicas son las mismas como si contrajeran matrimonio en el territorio de la Rep√ļblica, por la ficci√≥n legal de la extraterritorialidad de las sedes de las embajadas y consulados de nuestro pa√≠s, principio general del Derecho reconocido por el Derecho Internacional P√ļblico.
Sobre esto, no consideramos que sea necesario seguir ahondando en el tema, pues la solución legal es la misma.

EL CASO DE UN NACIONAL DE EL SALVADOR QUE SE CASA CON UN NACIONAL DE OTRO PA√ćS EN UN LUGAR DISTINTO A EL SALVADOR SIN LA INTERVENCION DE AUTORIDAD SALVADORE√ĎA.
La situaci√≥n legal se vuelve realmente compleja cuando un salvadore√Īo se casa con un nacional de otro pa√≠s en un lugar fuera de la Rep√ļblica de El Salvador ante autoridad no salvadore√Īa.
Aquí cobra aplicación las reglas de Derecho Internacional Privado que El Salvador recoge en varios cuerpos normativos, por ejemplo:
‚ÄĘ En relaci√≥n a la capacidad jur√≠dica de los salvadore√Īos para celebrar ciertos actos jur√≠dicos, se aplica la ley salvadore√Īa en cualquier lugar en donde se encuentre el nacional de El Salvador, art. Art. 10 del C√≥digo de Familia, que regula la extraterritorialidad de la ley de familia de El Salvador: ‚ÄúEl nacional, no obstante su residencia o domicilio en pa√≠s extranjero, queda sujeto a las disposiciones de este C√≥digo, en lo relativo al estado de las personas y a las obligaciones y derechos que nacen de las relaciones de familia.‚ÄĚ
Lo anterior significa, que el estado familiar (soltero, casado, viudo, divorciado) de los salvadore√Īos est√° sujeto a las disposiciones del C√≥digo de Familia, as√≠ como a las obligaciones y derechos que nacen de las relaciones de familia (deber de asistencia econ√≥mica, cooperaci√≥n, solidaridad familiar, gastos de familia, deberes matrimoniales de fidelidad, cohabitaci√≥n, etc.).
Esto significa, que si la capacidad jur√≠dica para celebrar ciertos actos o contratos es de dieciocho a√Īos para los salvadore√Īos, quien pretenda casarse fuera de El Salvador deber√° tener por lo menos dieciocho a√Īos u obtener la autorizaci√≥n de sus representantes legales para casarse. Lo mismo puede decirse de la aptitud nupcial, es decir, que solo los que no tienen v√≠nculo matrimonial previo (los solteros) pueden casarse fuera de El Salvador, porque su ley personal les persigue hacia donde muden su domicilio y residencia.
‚ÄĘ LA LEY APLICABLE A LA FORMA DEL ACTO Y LOS EFECTOS JUR√ćDICOS DEL ACTO MATRIMONIAL:
Las normas jurídicas de Derecho Internacional Privado contenidas en nuestro Código Civil establecen la ley aplicable a la forma del acto y los efectos jurídicos del acto matrimonial celebrado en país extranjero:
Art. 17 del C√≥digo Civil de El Salvador.- ‚ÄúLa forma de los instrumentos p√ļblicos se determina por la ley del pa√≠s en que hayan sido otorgados. Su autenticidad se probar√° seg√ļn las reglas establecidas en el C√≥digo de Procedimientos.‚ÄĚ
La forma se refiere a las solemnidades externas; y la autenticidad al hecho de haber sido realmente otorgados y autorizados por las personas y de la manera que en los tales instrumentos se exprese.
Art. 18 del C√≥digo Civil de El Salvador.- En los casos en que las leyes salvadore√Īas exigieren instrumentos p√ļblicos para pruebas que han de rendirse y producir efecto en El Salvador, no valdr√°n las escrituras privadas, cualquiera que sea la fuerza de √©stas en el pa√≠s en que hubieren sido otorgadas.
ESTADO FAMILIAR ADQUIRIDO EN EL EXTRANJERO
Art. 189 del Código de Familia: “Los matrimonios celebrados en países extranjeros ante los Jefes de Misión Diplomática Permanente y Cónsules de Carrera, así como el régimen patrimonial del matrimonio, se inscribirán en el Registro Central del Estado Familiar.
Los matrimonios de nacionales celebrados en el extranjero ante funcionarios distintos de los mencionados en el inciso anterior, as√≠ como los nacimientos y defunciones de salvadore√Īos ocurridos en el extranjero, deber√°n registrarse en el Consulado de El Salvador que corresponda, con base en los documentos legales expedidos por las autoridades competentes del respectivo pa√≠s, dej√°ndose constancia precisa de los documentos en el asiento que al efecto se verifique en la sede consular, procedi√©ndose en lo dem√°s conforme se dispone en la Ley Org√°nica del Servicio Consular de la Rep√ļblica de El Salvador.
Si no se hubieren hecho las inscripciones a que se refiere el inciso anterior, los documentos acreditantes procedentes del extranjero, podr√°n presentarse directamente para su inscripci√≥n en la oficina del Registro Central del Estado Familiar, siempre que se encuentren debidamente autenticados, y en su caso traducidos al castellano.‚ÄĚ
Es parte de la Soberanía de cada Estado, el regular las normas jurídicas relativas a los requisitos legales de edad, incapacidades, formalidades, rituales y efectos personales y patrimoniales de los matrimonios celebrados en su territorio.
Nuestro C√≥digo de Familia acepta √©sta soluci√≥n jur√≠dica, al declarar: Art. 47: ‚ÄúLos c√≥nyuges que celebraren su matrimonio en el exterior y que establezcan su domicilio en El Salvador o tengan bienes en el pa√≠s, podr√°n optar por cualesquiera de los reg√≠menes patrimoniales establecidos en este C√≥digo u otro distinto, siempre que no contravenga las leyes salvadore√Īas.‚ÄĚ
Es decir, que nuestra ley reconoce la Soberan√≠a de los otros Estados de regular los efectos jur√≠dicos patrimoniales del matrimonio, y si los c√≥nyuges celebran su matrimonio en el exterior y establecen su domicilio en El Salvador o tengan bienes en nuestro pa√≠s, pueden ellos perfectamente optar por cualquiera de los reg√≠menes patrimoniales establecidos en el C√≥digo de Familia (separaci√≥n de bienes, participaci√≥n en las ganancias, comunidad diferida u otro distinto siempre que no contravenga las leyes salvadore√Īas.
Es m√°s claro a√ļn, que la ley salvadore√Īa est√° permitiendo a los c√≥nyuges que se casaron en otro pa√≠s, a que sigan con el r√©gimen patrimonial que ellos adoptaron en el pa√≠s de celebraci√≥n del matrimonio o que mediante la celebraci√≥n de Capitulaciones Matrimoniales puedan adoptar un r√©gimen patrimonial del matrimonio que regula nuestro C√≥digo de Familia.
Es un error muy frecuente que se comete en nuestro Registro de Reg√≠menes Patrimoniales del Matrimonio cuando se presenta para inscripci√≥n una Certificado de Matrimonio Extranjero, no referirse expresamente a la clase de R√©gimen Patrimonial del Matrimonio que adoptaron los c√≥nyuges en el pa√≠s extranjero, generando la duda y aprovech√°ndose de √©sta confusi√≥n personas sin escr√ļpulos que pretende argumentar y sostener que por no existir un pronunciamiento expreso sobre el R√©gimen Patrimonial, opera el de Comunidad Diferida por ser el R√©gimen Supletorio. Lo anterior es falso e incorrecto. El que calla, ni niega ni afirma. Se debe rectificar la Partida de Matrimonio para superar ese vac√≠o legal y proveer de seguridad jur√≠dica al acto del matrimonio celebrado en pa√≠s extranjero e inscrito en El Salvador.
Nuestra ley de familia no condiciona expresa ni t√°citamente, que antes de la celebraci√≥n del matrimonio, los futuros contrayentes se expresen sobre su domicilio conyugal. En las disposiciones jur√≠dicas relativas a la celebraci√≥n del matrimonio, nuestra ley nada dice para los nacionales que se casan en El Salvador, ni para los nacionales que se casan fuera de El Salvador ante funcionario salvadore√Īo.
Mucho menos regula el caso de nacionales que se casan fuera de El Salvador con funcionario que no es salvadore√Īo, y menos a√ļn que un salvadore√Īo se case con alguien de otra nacionalidad ante funcionario no salvadore√Īo en otro pa√≠s.
Otras legislaciones, como en Suramérica, la situación jurídica presentada la tienen resuelta por la suscripción y ratificación de dos Tratados Internacionales de mucha importancia, que establecen las normas de conflicto de leyes aplicable a esos casos.
El Salvador, como √ļnico Convenio sobre Conflictos de Leyes, es suscriptor de la Convenci√≥n Sobre Derecho Internacional Privado (C√≥digo Bustamante), ratificado mediante Decreto Legislativo de fecha 30 de marzo de 1931, y publicado el Diario Oficial al N√ļmero 174, Tomo 129, del 31 de julio de 1931.
En dicha Convención de Derecho Internacional, no encontramos norma jurídica que haga un tratamiento exhaustivo de cuál es el Derecho aplicable cuando dos personas contraen matrimonio en un Estado del cual ellos no son nacionales y su domicilio lo tienen en otro lugar, para los efectos del Régimen Patrimonial del Matrimonio que le es aplicable.
Actualmente, la mayoría de las legislaciones de familia de los distintos países, contemplan regulaciones exhaustivas sobre los Regímenes Patrimoniales, tanto convencionales como supletorios o legales en caso de silencio de los cónyuges.
El Salvador, al no ser suscriptor y no haber ratificado una Convenci√≥n de Derecho Internacional Privado que regule exhaustivamente la forma, contenido y efectos personales y patrimoniales del matrimonio celebrado en otros pa√≠ses ante funcionarios distintos a los salvadore√Īos entre nacionales o con extranjeros, debe limitarse a analizar el cumplimiento de los requisitos personales de los c√≥nyuges relativos a la capacidad jur√≠dica para casarse y a la aptitud nupcial; en nada puede oponerse a los dem√°s requisitos y efectos del matrimonio, es decir, al R√©gimen Patrimonial del Matrimonio.
Esto es as√≠, porque El Salvador no es suscriptor ni ha ratificado Convenios Internacionales que regulan qu√© ley es aplicable a los extranjeros que contraen matrimonio en un Estado en donde no est√°n domiciliados ante autoridades p√ļblicas que no le son naturales.
Entre ellas tenemos el Tratado de Derecho Civil Internacional de Montevideo de 1940 y la Convención sobre la Ley aplicable a los Regímenes Matrimoniales de la Haya de 1978.
EL TRATADO DE DERECHO CIVIL INTERNACIONAL DE MONTEVIDEO DE 1940.
Este Tratado determina en su artículo 8, que el domicilio de los cónyuges existe en el lugar en donde viven de consuno. En su defecto, se reputa por tal el del marido.
El artículo 13 de ese Cuerpo Legal Internacional prescribe que la capacidad de las personas para contraer matrimonio, la forma del acto y la existencia y validez del mismo, se rigen por la ley del lugar en donde se celebra. Sin embargo, los Estados signatarios no quedan obligados a reconocer el matrimonio que se hubiere celebrado en uno de ellos cuando se halle viciado de alguno de los siguientes impedimentos:
a) La falta de edad de alguno de los contrayentes, requiri√©ndose como m√≠nimum catorce a√Īos cumplidos en el var√≥n y doce en la mujer;
b) El parentesco en línea recta por consanguinidad o por afinidad, sea legítimo o ilegítimo;
c) El parentesco entre hermanos legítimos o ilegítimos;
d) El hecho de haber dado muerte a uno de los cónyuges, ya sea como autor principal o como cómplice, para casarse con el cónyuge supérstite;
e) El matrimonio anterior no disuelto.
Finalmente, el artículo 16 expresa que las convenciones matrimoniales y las relaciones de los esposos con respecto a los bienes se rigen por la ley del primer domicilio conyugal en todo lo que, sobre materia de estricto carácter real, no esté prohibido por la ley del lugar de la situación de los bienes.
La problem√°tica que plantea la soluci√≥n que brinda √©ste Tratado Internacional, a√ļn no es √ļtil para determinar cu√°l es la ley aplicable en caso de matrimonio celebrado en el extranjero ante autoridad no nacional de los c√≥nyuges.
Los contrayentes, al momento de hacerlo no tienen un domicilio com√ļn o un domicilio pactado previamente que se haga constar en los documentos prematrimoniales o matrimoniales.
Si revisamos los requisitos que establece nuestro Código de Familia para la celebración del matrimonio, no encontramos norma expresa o requisito legal que obligue al funcionario autorizante del acto a solicitar a los futuros cónyuges, que le indiquen cuál será su domicilio conyugal.
Al no haber ésta exigencia, no puede válidamente alegarse que el domicilio conyugal es el determinante para la aplicación de la ley que regirá el contrato matrimonial.
Por su parte, el Convenio sobre Ley Aplicable a los Regímenes Matrimoniales de la Haya de 1978, sí establece el requisito de expresar previamente a la celebración del acto matrimonial, el domicilio conyugal, expresión de voluntad que debe documentarse por escrito y dejar constancia de su firma por ambos cónyuges, veamos:
El artículo 3 de dicho Convenio establece que el Régimen Matrimonial se someterá a la ley interna designada por los cónyuges antes del matrimonio.
Los cónyuges sólo podrán designar una de las leyes siguientes:
1. La ley de un Estado del que un o de los cónyuges sea nacional en el momento de la designación;
2. La ley del Estado en cuyo territorio uno de los cónyuges tenga su residencia habitual en el momento de la designación;
3. La ley del primer Estado en cuyo territorio uno de los cónyuges establezca una nueva residencia habitual después del matrimonio.
La ley así designada se aplicará al conjunto de sus bienes.
Sin embargo, los cónyuges, hayan procedido o no a la designación prevista en los párrafos precedentes, podrán designar en lo que se refiere a los inmuebles o a algunos de ellos, la ley del lugar en que tales inmuebles están situados. Podrán igualmente prever que los inmuebles que adquieran con posterioridad se regirán por la ley del lugar de su situación.
El artículo 4 dispone que si los cónyuges no han designado, antes del matrimonio, la ley aplicable a su régimen matrimonial, éste se regirá por la ley interna del Estado en cuyo territorio establezcan su primera residencia habitual después del matrimonio.
Sin embargo, en los casos siguientes el r√©gimen matrimonial se regir√° por la ley interna del Estado de la nacionalidad com√ļn de los c√≥nyuges:
1. Cuando la declaración prevista en el artículo 5 ha sido hecha por dicho Estado y su efecto no está excluido por el párrafo segundo de dicho artículo.
2. Cuando este Estado no sea parte en el Convenio, si su ley interna es aplicable seg√ļn su Derecho Internacional privado y los c√≥nyuges establecieran su primera residencia habitual despu√©s del matrimonio.
a) En un Estado que haya hecho la declaración prevista por el artículo 5, o
b) Cuando los cónyuges no establezcan en el territorio del mismo Estado su primera residencia habitual después del matrimonio.
En defecto de residencia habitual de los c√≥nyuges en el territorio del mismo Estado o en defecto de nacionalidad com√ļn, su r√©gimen matrimonial quedar√° sometido a la ley interna del Estado con el cual, teniendo en cuenta todas las circunstancias, presente los v√≠nculos m√°s estrechos.
Así las cosas, al no ser El Salvador signatario de ésta Convención de Derecho Internacional relativo a los Regímenes Patrimoniales, no queda otra solución que concluir que en el caso de matrimonios celebrados en el extranjero por autoridades no nacionales de El Salvador, la forma del acto matrimonial así como el Régimen Patrimonial del Matrimonio será el que los cónyuges elijan, si es posible la elección o el supletorio que la ley del lugar de celebración determine.
Si los c√≥nyuges al momento de internarse en El Salvador no estuvieren conformes con el R√©gimen Patrimonial al cual fueron vinculados, pues perfectamente pueden celebrar capitulaciones matrimoniales para modificar el R√©gimen Patrimonial, presentando la Escritura P√ļblica para su inscripci√≥n en el Registro del Estado Familiar y Reg√≠menes Patrimoniales del Matrimonio.
Publicado 8th November 2011 por FRANCISCO ZACARIAS ALVAREZ BELLOSO
Etiquetas: DERECHO DE FAMILIA REGIMEN PATRIMONIAL DEL MATRIMONIO; MATRIMONIO EN EL EXTRANJERO; CONFLICTO DE LEYES

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