EL FONDO DE GARANTIA SALARIAL (FOGASA) O EL MILAGRO DE LOS PANES Y LOS PECES

EL FONDO DE GARANTIA SALARIAL (FOGASA) O EL MILAGRO DE LOS PANES Y LOS PECES

16 de septiembre del 2013

Hace ya algunos años un veterano letrado del Fondo de Garantía Salarial me dijo una frase que me pareció muy divertida:

“El FOGASA es como el milagro de la multiplicación de los panes y los peces. Nosotros le llevamos sentencias de empresas insolventes y ellos las transforman en dinero”.

Más allá de lo afortunada o desafortunada comparación, el FOGASA es una de las tablas de salvación del sistema judicial laboral.

Si no existiera el Fondo muchos trabajadores se hubieran quedado sin cobrar indemnizaciones o salarios impagados, y si bien es verdad que impone límites a estos pagos, sin él estaríamos perdidos incluso los abogados.

El FOGASA es el comodín perfecto para redondear una negociación, tanto el abogado de la empresa como el del trabajador emplean la parte cubierta por el Fondo como la guinda a los acuerdos extrajudiciales por despido.

Incluso cuando las empresas cierran sus puertas de forma abrupta, el Fondo es utilizado por ambas partes para compensar a los trabajadores por salarios que nunca iban a poder cobrar de sus antiguos jefes.

En los últimos tiempos, el uso y abuso del FOGASA ha llevado a que los plazos de pago se multipliquen hasta superar el año de espera, aunque también es verdad que los plazos judiciales también han aumentado desde el comienzo de la crisis.

Sin embargo hace pocos días se hizo público un dato revelador: El gasto del Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) entre enero y agosto de este año se situó en 919,5 millones de euros, lo que representa un 12% menos que en el mismo periodo de 2012.

Eso puede tener dos lecturas contrapuestas:

- Ya no quedan empresas que puedan cerrar porque ya han cerrado casi todas.
- Cierran menos empresas porque la crisis comienza a remitir.

Dentro de unos meses podremos tener más datos para ofrecer una explicación, aunque debemos recordar que entre las medidas de recorte derivadas de la Reforma Laboral del año 2012 estaba la reducción de los límites máximos de cobertura del FOGASA. Por lo que esa reducción en las indemnizaciones puede deberse a una reducción de cuantía económica pero no del número de empresas insolventes.

Sea como fuere, esperemos que el Fondo continúe en funcionando como hasta ahora y que el “milagro” siga muchos años más.

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